miércoles, 23 de junio de 2010

Zapatos ecológicos

Triodos Bank es el máximo referente de la banca sostenible en España. Hay otros proyectos muy interesantes que profundizan en las posibilidades de una banca más ética y comprometida con el impacto social y ambiental del negocio financiero, pero Triodos representa el ejemplo más sólido de todos ellos. Merece mucho la pena conocer su trabajo y además es una fuente de información estupenda para conocer a empresas y proyectos conectados con un modelo de economía sostenible, ya que habla de los emprendedores a los que financia a través de su web y publicaciones.

He aquí el último descubrimiento que he hecho a través de Triodos: Ecozap. Se trata de un proyecto de Raquel Jiménez, una empresaria que se ha lanzado a abrir una tienda de zapatos ecológicos en el barrio de Malasaña en Madrid. Es curioso pero muchas veces es más complicado comprar una cosa tan simple como unos zapatos con criterios ecológicos que otras cosas mucho más elaboradas. De hecho, parece que Raquel se animó a iniciar su negocio porque no encontraba zapatos elaborados de forma ecológica. Así que la propuesta de esta emprendedora me parece valiosa ya que ayuda a reducir el impacto de una compra imprescindible para todos.

El calzado que vende está producido en España y Portugal, es de comercio justo y está elaborado con materiales ecológicos y siguiendo un proceso respetuoso con el medio ambiente. Vamos, que lo tiene todo! Además, cuenta con una línea vegana con zapatos que no contiene piel. Para ello, se usan materiales como corcho, cáñamo, algodón ecológico, coco o látex natural, entre otros.

Ecozap está en la calle Santa Bárbara 9 y sus datos de contacto son:

Tlf: 91 523 09 29

www.ecozap.es


sábado, 12 de junio de 2010

Soy un Stakeholder

Como comenté en las instrucciones de uso de Implicados Sociedad Ilimitada existe una filosofía de gestión empresarial que ha entrado con fuerza en muchas empresas, especialmente en las grandes. Se trata de la Responsabilidad Corporativa (RC) y comprende aquellas estrategias, políticas y medidas dirigidas a gestionar las empresas de forma más sotenible. Esto es, hay empresas que están creando fórmulas de gestión dirigidas a procurales beneficio econonómico y a la vez proteger el medio ambiente y generar valor social.

De forma muy simplificada, este enfoque surge de la suma de varios factores como son el gran crecimiento y deslocalización de las empresas como producto de la globalización lo que les ha otorgado una gran capacidad de impacto, de la preocupación pública por esta acumulación de poder y de los graves problemas ambientales y sociales a los que se enfrenta la humanidad desde finales del siglo pasado. La empresa pasa a convertirse en un agente social indispensable para lograr un desarrollo sostenible al tiempo que debe ser vigilada por su impacto en el medio ambiente y en la sociedad.

Digamos que el entorno se vuelve cada vez más complejo y las empresas, que siempre andan obsesionadas por captar el devenir de los tiempos para adaptarse y sobrevivir en el mercado, comprenden que deben ser parte de la solución y estar más cerca de los grupos que pueden influir en su negocio. De ahí procede el concepto de stakeholder o grupo de interés.

En realidad todos lo somos y normalmente de una o más empresas. Cualquiera puede apuntarse a alguna de estas categorías: empleado, cliente, accionista o inversor, proveedor y comunidad. Y estas son sólo las básicas. Las empresas que practican la RC analizan en profundidad esta mutua influencia entre las personas que consideran que afectan a su negocio y son afectadas por él.

Desde mi punto de vista esta filosofía, la RC, es buena porque está abierta a la mejora, es constructiva y pone en relación medio ambiente, personas y economía.

Sin embargo, corre el riesgo de quedarse en puro márketing o convertirse en un inútil monólogo. Y es que en esta relación falta con frecuencia una parte, los grupos de interés o stakeholders. Vamos que las empresas hacen y deshacen, y tanto si lo hacen bien como fatal no suelen recibir recompensa y castigo en propoción, cuando tienen una gran influencia en el mundo en el vivimos. Es importante ser conscientes de ello.

Así que si nos proponemos ser parte de un cambio positivo y conseguir una economía que nos guste, que no nos oprima, que no nos robe, que no nos ignore, debemos estar dispuestos a apoyar a las empresas que trabajan en esa economía y pasar olímpicamente de las que lo hacen de pena y sólo existen para el lucro de unos pocos. Ahora sí, no alucinemos. Las empresas están construidas por humanos y, por tanto, son imperfectas.
Esta no será un historia de blancos y negros, sólo de colaborar para ir a mejor.

Yo me considero un stakeholder, así que hablaré de empresas que lo hacen muy bien, bien, regular y mal en relación al desarollo sostenible que considero indispensable. Por lo pronto, en mi próximo post empezaré por una que parece que lo hace fatal: Shell.

La Gran Transición


Es evidente que el modo en el que vivimos está destrozando el planeta y comprometiendo seriamente el futuro de las próximas generaciones. Estamos instalados en un sistema que se sustenta en el consumo y consumimos tanto que contaminamos demasiado y vamos destruyendo ecosistemas que han tardado miles de años en ser construidos.

Sin embargo, lo curioso de la situación es que la gravedad de estas amenazas cala muy poco en los países desarrollados. A pesar de toda la información que tenemos acerca de este peligroso proceso de degradación ambiental los ciudadanos occidentales no actuamos en consecuencia cuando somos los que más impacto ambiental hemos provocado a lo largo de la historia. Da la impresión de que viviéramos en un eterno carpe diem.

Me resisto a creer que esto tiene que ver con nuestra falta de sensibilidad con las personas que ya sufren las consecuencias o con los niños de ahora que tendrán que vivirlas también. Pienso que estamos gobernados por una generación de políticos que no están preparados para este reto y que la mayoría de los ciudadanos del mundo aún no ha comprendido cuál es su relación directa con el cambio climático.

Es difícil centrarse en este asunto en medio de una grave crisis económica pero el cambio climático no se detiene por nuestras dificultades financieras. Tenemos que cambiar el modelo de desarrollo económico ya. Hay una organización británica muy valiente que se dedica a analizar hacia donde debe producirse este cambio. Se trata de la New Economics Foundation. Desde esta institución hablan de la necesidad de una Gran Transición hacia otra economía y tienen una publicación que explica en qué debería consistir este cambio. En este texto se pueden encontrar recomendaciones acerca de qué puede hacer cada individuo para formar parte de esa transición. Su planteamiento es muy rupturista pero creo que está bien orientado y resulta muy inspirador.Más abajo traduzco sus recomendaciones.

Sin embargo, como creo que muchos aún necesitan dar pasos más cortos también os dejo aquí el link a una publicación que acaba de sacar la Fundación Ecología y Desarrollo, una guía para usar de forma eficiente el agua y la energía en casa.

Qué puedes hacer tú para lograr una economía que mantenga un equilibrio entre lo social, lo ambiental y lo económico, según la New Economics Foundation

Piensa en el impacto ecológico de tu modo de vida y toma medidas para reducirlo:

  • Coge menos vacaciones pero más largas para reducir la cantidad emisiones asociadas al transporte.
  • Ve en bici o andando siempre que puedas.
  • Cultiva tus propias frutas y vegetales.
  • Compra productos locales cuando sea posible.
  • Repara, reduce, recicla y reusa lo más posible.
  • Compra sólo lo que necesitas y presta atención al ‘coste real’ de los productos.
  • Si te lo puedes permitir gasta más en productos responsables con el medio ambiente y la sociedad.
  • Invierte en la eficiencia energética de tu hogar. Esto te permitirá ahorrar dinero a largo plazo y puede llegar a facilitarte algún tipo de descuento.
  • Procura tener un equilibrio entre tu vida personal y profesional.
  • Conoce a tus vecinos e involúcrate en tu comunidad.
  • Únete a algún grupo que esté promoviendo el cambio hacia una economía sostenible.

miércoles, 9 de junio de 2010

Instrucciones de Uso

El objeto de esta reflexión conjunta que planteo con Implicados Sociedad Ilimitada es cómo podemos construir una sociedad más humana y proteger el medio ambiente mediante nuestra relación con la economía. El propósito es actuar, sublevarse contra la inercia y participar de lo que ocurre a nuestro alrededor. Para ello propongo tres líneas de intervención:


Consumir- Como ciudadanos dispuestos a ayudar hemos explorado muy poco nuestra influencia como consumidores. Generalmente somos tratados más como consumidores que como ciudadanos pero esto no nos preocupa mucho. No voy valorar aquí el vacío que tal concepción genera, cómo merma nuestra identidad social y la falta de consideración que constituye. Opto por reflexionar acerca de qué representa esa identidad de consumidor, qué poder individual y colectivo nos otorga. Quisiera activar ese resorte para premiar a la economía diseñada para las personas y penalizar aquella otra que no tiene en ni a las personas y ni al medio ambiente. Así que intentaré detectar cosas interesantes en este sentido y crear entradas que tendrán la etiqueta ConsumoCuidado.


Opinar/ Influir- Muy conectado a lo anterior está la posibilidad de hacer valer nuestra opinión en el corazón del propio sistema económico: las empresas. Allí se está fraguando desde hace años una verdadera revolución que merece la pena alimentar. Se trata de una corriente de gestión denominada Responsabilidad Corporativa (RC), Responsabilidad Social Corporativa (RSC) o Responsabilidad Social Empresarial (RSE), lo mismo da. Yo me quedo con la primera. Para muchos sólo es un alarde estético. Sin embargo, considero que tiene grandes posibilidades, especialmente, si encuentra su reflejo en las personas que se ven afectadas por la gestión empresarial. Escribiré contenidos sobre esta materia con el fin de apoyar una RC bien entendida, que construya mejores empresas. Estos comentarios los etiquetaré con un nombre que ya explicaré: Soy un stakeholder.


Apoyar/ Compartir- Al final todo se trata de encontrar caminos para evolucionar como sociedad y como individuos hacia un modelo de desarrollo más consciente y viable para las próximas generaciones. Así que también incluiré referencias a campañas que merecen apoyar, a ideas que deberían ser consideradas y a problemas de los que nos debemos ocupar. Para todo ello reservo la etiqueta Implicados.


¿Y todo lo demás? Pues según vaya surgiendo….

viernes, 4 de junio de 2010

Todos estamos implicados

Estamos interconectados, entre nosotros y con el mundo material que nos rodea. Prácticamente casi nada de lo que hacemos deja de afectar a otra persona o a otro ser vivo. Esto nos da un emocionante protagonismo. Un poderoso antídoto contra la úlcera. Esa que surge de creernos víctimas de otros, de esos que gobiernan, de aquellos ricos o de estos ladrones. Sí, ellos siempre estarán ahí pero si aceptamos nuestro protagonismo no nos sentiremos tan desamparados ni tan irresponsables.

Porque al cabo también se trata de eso, no? De no sentirnos responsables, no es cierto?

Pues lo somos, aunque no queramos, y no ser conscientes de ello es triste y, hoy en día, peligroso.


Esto es una invitación a actuar, a asumir ese protagonismo para no dejar que la historia la escriban otros. No se trata de hacer algo insólito. Se trata de cambiar la perspectiva e implicarse de algún modo. Yo propongo uno: la economía. Todos somos consumidores y muchos empleados, empresarios o inversores. Todos formamos parte de la economía nos guste o no, y a través de ella podemos incidir sobre asuntos muy importantes.

La lucha contra el cambio climático, el respeto de los derechos laborales, la igualdad entre hombres y mujeres, la defensa de los derechos humanos, la reducción de pobreza, la protección de la biodiversidad e incluso la conciliación de la vida laboral y personal están en nuestro bolsillo. Con la excusa de mantener este blog me propongo investigar sobre esta materia y compartir algunos datos y reflexiones que muestren la importancia de tomar parte y contribuir a mejorar el mundo que nos rodea mediante nuestra relación con la economía.