Mi blog y yo nos hemos dado unas vacaciones pero ya estamos de vuelta con renovadas fuerzas. Este año el recorrido veraniego me ha llevado primero al Sur de España y después al Norte de Europa. Una buen contraste para moverse en dos semana y una mejor oportunidad para olvidarse de todo. Esto último siempre me sale a medias porque de vez en cuando no puedo evitar fijarme en cosas relacionadas con la ecología o el consumo (por eso cree en su día este blog…). Además, uno tiene el mal hábito de leer de vez en cuando el periódico en vacaciones y esto es fatal para el descanso mental.
Uno de esos periódicos me recordó lo lejos que estamos de reaccionar ante el problema del cambio climático. Noticia de El País del 13 de agosto: La ONU alerta de que el mundo vive un tiempo extremo “sin precedentes”. Subtítulo: Los fenómenos de calor coinciden con las predicciones del cambio climático.
El texto hacía referencia a un comunicado de la Organización Meteorológica Mundial y citaba fenómenos como la ola de calor de Rusia, la inundación de enormes extensiones en Asia y partes de Europa central la sequía en el África subsahariana y los desprendimientos de tierra en China.
Estos fenómenos podrían estar confirmando las predicciones del Panel Intergubernamental del Cambio Climático de la ONU y yo que me he leído algunas de ellas puedo afirmar que son casi una peli de terror (aquí podéis leer al respecto).
Sin embargo, a mí lo que me inquietó más de esta noticia no fue su grave contenido sino su ubicación. Página 26 de El País. Yo tiendo a pensar que el tema del Cambio Climático es la mayor amenaza que existe actualmente contra el futuro de cualquier pueblo o nación. A lo mejor exagero, pero hay 6 millones de pakistaníes que lo están pasando bastante mal.
Así que cuando voy por el mundo y veo cómo los medios de comunicación relegan este asunto a páginas interiores o cómo la mayoría sigue sin alterar un ápice su forma de consumo y se continúan lanzando al mercado cosas totalmente insostenibles, he de reconocerlo: sufro. Porque no lo entiendo. Me siento perpleja ante la indeferencia tan generalizada que existe cuando hay datos objetivos para estuviéramos todos realmente preocupados. Aquí os dejo algunos:
La expansión del hombre en la Tierra no tiene límite, pero debería tener nueve. Un grupo internacional de científicos alertó a finales de septiembre de 2009 en la revista Nature de que, si la humanidad quiere seguir habitando un planeta estable, debe cumplir un contrato con nueve líneas rojas que son fundamentales para conservar la Tierra.
El artículo publicado señalaba que tres de estos límites ya se han cruzado: las emisiones de CO2, la extinción de especies y el equilibrio del ciclo del nitrógeno. Otros cuatro están a punto de caer, y afectan al uso de agua dulce, la acidificación de los océanos, la deforestación y la sobreproducción de fósforo. Junto a estos procesos, también es preciso contener los vertidos químicos al medio ambiente y los daños a la capa de ozono.
Los nueve puntos ponen las bases de un nuevo pacto con el planeta para que este mantenga las características que ha tenido durante los últimos 10.000 años. “No necesitamos un pacto global sobre cambio climático, sino sobre desarrollo sostenible”, señalaba Johan Rockström, investigador de la Universidad de Estocolmo (Suecia) y miembro del equipo que publicó el artículo.